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Centros para el Control y la Prevencion de Enfermedades

Cómo ayudar a los niños a responder apropiadamente a los actos terroristas: lo que necesitan saber las personas a cargo del cuidado de los niños

Las reacciones de los niños ante los actos terroristas dependen de la edad y la madurez. Sus reacciones también se ven afectadas por cuán cerca estaban del lugar donde ocurrió, el nivel de exposición al incidente a través de la televisión y el comportamiento de sus padres.

Reacciones comunes
Por lo general, la mayoría de los niños experimentan cambios de comportamiento leves y de corta duración después de un acto terrorista.

    Bebés y niños hasta los 6 años
    Es posible que los bebés se vuelvan más inquietos. También es posible que lloren más que lo habitual o que quieran estar más tiempo en brazos. Los niños en edad preescolar y en jardín de infantes pueden sentirse indefensos, impotentes y asustados por la posibilidad de separarse de sus padres o de la persona que los cuida. Es posible que vuelvan a mojar la cama por las noches y que les cueste mucho dormirse.

    Niños de 7 a 10 años
    Los niños más grandes que comprenden el concepto de una pérdida pueden sentirse tristes, enojados o asustados ante la posible repetición del acontecimiento. Es posible que entre sus compañeros se comparta información falsa, que luego deberá ser corregida por los padres o las personas a cargo del cuidado de los niños. Es probable que quieran concentrarse en algunos detalles del acontecimiento y que quieran conversar sobre ello todo el tiempo. Esto puede alterar su concentración y afectar su desempeño escolar.

    Preadolescentes y adolescentes
    Algunos preadolescentes y adolescentes reaccionan con comportamientos riesgosos. Estos incluyen, entre otros, conducir en forma imprudente o consumir alcohol o drogas. Otros pueden tener miedo a salir de su hogar. También es posible que salgan menos con sus amigos. Pueden sentirse abrumados por sus intensas emociones pero no poder hablar sobre ellas. Dichas emociones pueden impulsarlos a tener más conflictos, peleas y discusiones con sus hermanos, padres o personas a cargo de su cuidado, u otros adultos.

    Niños con necesidades especiales
    Los niños que dependen de un respirador artificial, o aquellos que usan una silla de ruedas o son incapaces de levantarse de la cama pueden tener reacciones incluso más marcadas ante amenazas o actos de terrorismo reales. Lo mismo se aplica a los jóvenes con otras limitaciones físicas o mentales. Pueden presentar sentimientos como angustia, preocupación o enojo porque tienen menos control sobre su propio desenvolvimiento que otras personas. Es probable que necesiten más consuelo verbal o más explicaciones, abrazos, protección y otro contacto físico positivo.

Sin embargo, no todos los niños responden de esta manera. Algunos pueden tener reacciones más graves y más prolongadas que dependen de los siguientes factores:

  • Exposición directa al acto terrorista: tener que ser desalojado o ver a personas heridas o moribundas. También incluye sufrir lesiones o sentir que su vida corre peligro.

  • Pérdida: muerte o lesión grave de un familiar, amigo cercano o mascota.

  • Estrés constante como consecuencia de los efectos del terrorismo: por ejemplo, estar alejado de su hogar o perder contacto con amigos y vecinos. Esto incluye pérdidas importantes para ellos, como un juguete favorito o el acceso a una zona de juegos. Sus vidas se ven afectadas cuando dejan de tener su lugar de encuentro habitual o sus rutinas y cambian sus condiciones de vida.

  • Experiencia traumática anterior: como haber vivido u observado abusos o una catástrofe.

En la mayoría de los niños, estos cambios de comportamiento desaparecerán gradualmente con el tiempo. Los niños que hayan estado directamente expuestos al acto terrorista pueden volver a sentirse angustiados y volver a tener comportamientos relacionados con el acontecimiento si ven o escuchan algo que les haga recordar lo que pasó.

Lo que usted puede hacer
Cuando los padres, familiares y otras personas encargadas del cuidado de niños manejan la situación con calma y seguridad, ofrecen mejor apoyo a los niños, ya que las propias reacciones de los niños están influenciadas por los comportamientos que observan a su alrededor. También son sensibles a lo que escuchan y perciben de sus padres, de otras personas que los cuidan y de otros adultos importantes que forman parte de su vida. Mientras más preparado esté, menos afligido se sentirá. Cuanto más control y confianza tenga sobre la situación, más tranquilidad proyectará en caso de un acto terrorista. Estas reacciones ayudan a los niños a encarar mejor este tipo de situaciones.

Antes

  • Infórmese.
    Consulte a su oficina de gestión de emergencias o a la oficina local de la Cruz Roja Americana sobre los peligros específicos en su área. Conozca los planes para catástrofes de los lugares que usted y su familia suelen frecuentar, sin olvidarse de las escuelas y las guarderías. Conozca las rutas de escape, los sistemas de advertencia y los refugios más cercanos.

  • Haga un plan familiar para casos de desastre.
    Prepararse para una emergencia ayuda a toda la familia a aceptar el hecho de que el terrorismo existe. Es una manera de seleccionar y reunir recursos para cubrir las necesidades básicas posteriores a un acto terrorista. Los niños, al igual que los adultos, pueden manejar mejor la situación si se sienten preparados y tienen una mayor sensación de control sobre aquello que los rodea.

    Asegúrese de que los niños sepan qué hacer ante los diferentes tipos de emergencias. Por ejemplo, ¿saben qué deben hacer si escuchan detectores de humo, alarmas contra incendios, alertas meteorológicas o sistemas de advertencia como bocinas o sirenas? Decidan dónde reunirse en caso de emergencia. Elijan un lugar para encontrarse que esté fuera pero cerca de la casa. También fijen otro lugar lejos del vecindario. Pídale a un amigo o pariente que viva en las afueras de su ciudad que sea su contacto en caso de emergencia. Si ocurre un acto terrorista, los familiares deben llamar a esta persona e informarle dónde se encuentran. Prepare una lista de números de teléfono y contactos para casos de emergencia. Asegúrese de que sus familiares tengan monedas para usar un teléfono público, una tarjeta telefónica o puedan acceder a un teléfono de línea fija o celular. Tome las medidas necesarias para incluir a las mascotas dentro del plan. Practique el plan con sus hijos y mascotas.

  • Establezca un plan de comunicación para la escuela o guardería.
    También es importante que tanto sus hijos como sus respectivos maestros y directivos conozcan el plan que usted ha establecido. Es posible que puedan ponerlo en práctica en caso de una emergencia cuando se encuentran en la escuela o la guardería. Sería útil tener los números de teléfono celular, teléfono del trabajo, fax, buscapersonas/pager y direcciones de correo electrónico para poder ubicarlo a usted y a cualquier otro adulto que esté autorizado a retirar a sus hijos de la escuela. Asegúrese de que dichos números estén actualizados y disponibles para el personal de la escuela que conoce a sus hijos y puede ayudarlos.

  • Prepare un equipo de suministros para casos de desastre.
    Los miembros de un hogar deberían hacer y conservar al día un equipo de suministros para casos de desastre. El equipo de suministros puede ayudar a que su familia se proteja y esté más cómoda durante y después de un acto terrorista. Pídales a sus hijos que piensen en lo que les gustaría incluir. Por ejemplo, libros, juegos, juguetes, refrigerios que no se echen a perder con rapidez y botellas de agua. Si todavía no hablan, es probable que deba incluir muñecos de peluche, leche artificial (fórmula), pañales, biberones y chupetes.

Durante y después

  • Sea comprensivo.
    Después de un acto terrorista, los niños tendrán miedo de:
    1. que el acto se repita;
    2. que alguien cercano a ellos muera o sufra lesiones; y
    3. quedarse solos o separados de su familia.

    Usted puede ayudar:

    1. Al contar con calma lo que sucedió y lo que hará para protegerlos. Si un niño pequeño pregunta sobre lo que pasó, dele una respuesta sencilla. No dé tantos detalles como lo haría con un niño más grande o un adulto. La cantidad de información que un niño puede necesitar y usar varía según el caso.
    2. Al animarlos a hablar o a expresar sus sentimientos por medio de dibujos o pinturas.
    3. Al escucharlos para saber qué cosas les preocupan. Dé señales de que entiende tales preocupaciones y responda a todas las inquietudes que surjan.
    4. Al darles tareas específicas. Esto sirve para que se den cuenta de que pueden ayudar y les permite recuperar la sensación de control. También les permite anticipar un poco lo que pasa en la familia y la comunidad.
    5. Al dedicarles más tiempo.
    6. Al volver a la rutina del trabajo, la escuela, los juegos, las comidas y el descanso.
    7. Al entender que los niños reaccionan en formas muy distintas ante el terrorismo. Las reacciones dependerán de la edad, la madurez y la experiencia de vida que tengan.
    8. Al saber cuándo y cómo obtener ayuda para un niño que sigue sufriendo, se arriesga demasiado en lo que hace, se lastima a sí mismo o amenaza a otros.

  • Controle y limite la exposición de la familia a los medios.
    La transmisión de las noticias sobre el acontecimiento puede provocar miedo, confusión y ansiedad en los niños y adultos. Esto se aplica tanto a catástrofes como a actos terroristas en los que hubo muchos daños de bienes o muertes. Ver las imágenes de la catástrofe una y otra vez puede hacer que los más pequeños crean que está volviendo a ocurrir. Los padres y personas que los cuidan tal vez quieran hablar sobre lo que se muestra en televisión o en Internet sobre el acto terrorista. A usted también le hará bien limitar su exposición a programas que exacerban su preocupación.

  • Utilice redes de apoyo.
    En tiempos difíciles, los padres y personas a cargo del cuidado de los niños suelen ser siempre la mejor fuente de apoyo para sus hijos. Por lo tanto, es importante que los adultos comprendan sus propios sentimientos y desarrollen estrategias para manejar estas situaciones. Una manera de hacerlo es crear y usar los sistemas de apoyo social que incluyen a la familia, los amigos, las organizaciones y agencias comunitarias, las instituciones religiosas u otros recursos. Esto ayudará a los adultos a sentir que tienen un respaldo y también los ayudará a manejar mejor sus reacciones. Además, se sentirán menos afligidos y tendrán mayor control sobre sus pensamientos y sentimientos para poder ayudar mejor a sus hijos.

    Si un niño continúa muy angustiado por lo que pasó, o si sus reacciones afectan su labor escolar o la convivencia en el hogar o la relación con los amigos, es probable que necesite más ayuda. Se recomienda que deje que el niño converse con el médico de atención primaria o un profesional de salud mental especializado en niños.

Recursos en línea
Para obtener información sobre cómo responder apropiadamente al terrorismo, visite los siguientes sitios:

Cruz Roja Americana: http://www.redcross.org/spanish/

Asociación Psicológica de los Estados Unidos (American Psychological Association, APA): http://www.apahelpcenter.org/articles/pdf.php?id=22

Departamento de Salud y Servicios Humanos, Índice de desastres y emergencias (HHS): www.hhs.gov/disasters/index.html.

Centro Nacional para el Tratar el Trastorno del Estrés Postraumático (NCPTSD) del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA): www.ncptsd.org

Administración de Servicios contra el Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA): www.mentalhealth.samhsa.gov/dtac/resources.asp.

Asociación Psicológica de los Estados Unidos (American Psychological Association, APA): www.helping.apa.org/daily/tassey.html.

Universidad de Servicios Uniformados de Ciencias de la Salud (USUHS), Centro para el Estudio del Estrés Traumático: www.usuhs.mil/psy/traumaticstress/newcenter.html.

Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH): www.nimh.nih.gov/healthinformation/index.cfm.

Asociación Nacional de Salud Mental (NMHA): www.nmha.org/reassurance/anniversary/index.cfm.

Para obtener más información, los padres, las personas a cargo del cuidado de niños y los maestros pueden visitar los siguientes sitios:

Red Nacional para Tratar el Estrés Traumático Infantil (NCTSNET): www.nctsnet.org/nccts/nav.do?pid=ctr_prnt#q1

Academia Americana de Psiquiatría del Niño y del Adolescente (AACAP): www.aacap.org/publications/factsfam/disaster.htm.

Asociación Psiquiátrica de los Estados Unidos (American Psychiatric Association, APA): www.psych.org/news_room/press_releases/
talkingtochildrenrewarterror.pdf
.

Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA): www.fema.gov/kids/teacher.htm

Departamento de Educación de los Estados Unidos, Oficina de Educación Especial y Servicios de Rehabilitación (DOE): www.ed.gov/about/offices/list/osers/osep/gtss.html.

Administración de Servicios contra el Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA): http://www.mentalhealth.samhsa.gov/publications/allpubs/Ca-0022/default.asp

Para obtener más información sobre preparación y respuesta en caso de emergencias, visite:

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC): www.bt.cdc.gov/es.

Cruz Roja Americana: http://www.redcross.org/prepare/flash/index_2.html

Consulte el informe de RAND: http://rand.org/publications/MR/MR1731/.

Para obtener información acerca de cómo crear un plan familiar, visite: Cruz Roja Americana: http://redcross.org/prepare/makeaplan.html.

Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS): www.ready.gov/family_plan.html.


enlace a la información sobre el equipo de suministros para casos de desastre
enlace a la información sobre el plan familiar para casos de desastre


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Elabore un plan de comunicación en caso de emergencia.

Elabore un plan familiar para casos de desastre

  • Sepa qué hacer si se separa de quienes viven con usted cuando ocurre un desastre. Estas situaciones crean tensión y confusión. El plan debe ser sencillo.
  • Elija dos lugares para reunirse:
    • Un sitio afuera de la vivienda en caso de una emergencia inesperada, como un incendio.
    • Un sitio fuera del vecindario en caso de que no puedan volver a la vivienda o se les pida que abandonen el vecindario.
  • Elija como contactos a dos personas que vivan fuera de la ciudad:
    • Un amigo o familiar para que sea el contacto principal.
    • Un amigo o familiar para que sea el contacto secundario.

    Los adultos, al igual que los niños, deben conocer o llevar consigo la información del contacto principal y secundario (nombre, dirección, números de teléfono de la casa y celulares). Incluya también estos datos en la placa de identificación de los animales domésticos o utilice un servicio de localización nacional para mascotas, para que quien encuentre al animal pueda notificarlo.

    La probabilidad de separarse es mayor durante el día mientras los adultos trabajan y los niños están en la escuela. Si los miembros de la familia se separan cuando ocurre un desastre, deben llamar al contacto principal. Si no lo encuentran, deben llamar al contacto secundario. Recuerde que después de un desastre suele ser más fácil hacer llamadas de larga distancia que llamadas locales.

    Asegúrese de que los niños y adultos sepan decir 1) dónde están, 2) cómo comunicarse con ellos y 3) qué pasó, cuando hablen con la persona contacto o dejen un breve mensaje.

  • Hable con su familia sobre qué hacer en caso de que uno de ustedes esté herido o enfermo.
  • Hable con su familia sobre qué hacer en el caso improbable de que las autoridades les pidan que se resguarden en el lugar donde se encuentran (la frase en inglés es “shelter in place”).
  • Hable con su familia sobre qué hacer si las autoridades ordenan la evacuación del sitio.
  • Haga planes para ocuparse de sus mascotas. Por lo general no se permiten animales en los refugios públicos ni en otros lugares donde se sirven alimentos, salvo que presten servicio a personas con discapacidad (por ejemplo: perros guía). Anticipe adónde llevará las mascotas cuando tenga que ir a un refugio donde no aceptan animales. Hay muchos lugares donde se están estableciendo refugios de emergencia para animales, similares a los refugios para personas. Comuníquese con el organismo de emergencias de su localidad para localizar refugios de emergencia para animales en su zona. Tal vez no tenga opción y tenga que llevar a sus animales a un refugio público.
  • Coloque los números de emergencia (bomberos, policía, ambulancia, etc.) al lado de los teléfonos. No pierda tiempo buscando números importantes durante una emergencia.

Nota: Adapte el plan familiar para casos de desastre a su situación: parejas, individuos que formen parte o no de la misma familia, adultos con o sin niños. Es importante que las personas que viven solas también elaboren un plan.

Establecer un lugar de encuentro.
Tener un lugar de encuentro preestablecido fuera de su casa ahorrará tiempo y limitará la confusión si su casa se ve afectada o hay que desalojar el área. Podría quedarse con un familiar o amigo en caso de emergencia. Asegúrese incluir a sus mascotas en los preparativos, ya que en los refugios no se permite el ingreso de mascotas y algunos hoteles no los aceptan.

Esta información es proporcionada por la Cruz Roja Americana y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

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Last Updated 6/7/2005 10:18:03 AM