You are using an outdated browser. Please upgrade your browser to improve your experience.

Historias de Haití

Historias de Haiti y La Cruz Roja Americana

Por Joe Lowry, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja

Lunes, Enero 25, 2010

Un sobreviviente

La primera vez que vi al niño de 4 años, Joe, se me partió el corazón.

Apenas lograba sentarse, limpiando las migas del pequeño trozo de cartón en el piso que se había convertido en su hogar. Se hizo un lugarcito para dormir (como hubiera hecho su madre), subió la vista y se desplomó aturdido.

Joe apareció de la nada. Alguien advirtió que estaba tirado en el suelo desnudo y fue llevado al hospital de campaña de la Cruz Roja en el centro de la capital en ruinas de Haití.

Mageli St. Simon, una voluntaria de la Cruz Roja Haitiana, empezó a cuidarlo. “Tenía la cabeza lastimada”, dijo ella. “Y estaba enfermo. Tal vez con malaria o fiebre tifoidea.”

St. Simon comenzó a interactuar con el niño enfermo. Después de más o menos un día, consiguió su nombre. Le dio lápiz y papel, y el niño dibujó a su mamá y a su papá. Entonces le dio un teléfono de juguete.

“Empezó a usarlo para hablar con su mamá. Yo le pregunté qué decía su mamá. Me dijo: ‘Dice no me busques, estoy muerta’. No sé cómo sabía, alguien le debe haber dicho antes de que se perdiera.”

Tres días después, a Joe le va bien. Sigue enfermo, pero toma agua y come un poco. Nos dibuja una cruz. Le cuento que me llamo Joe también, y me da una larga y profunda mirada.

Es un pequeñito hermoso y frágil, y mira frunciendo un poquito, algo que lo hace ver aún más vulnerable. Te dan ganas de protegerlo.

St. Simon está de acuerdo. “Realmente tienes que conocerte bien antes de conocer a otra gente”, comenta ella. “Por eso yo me ocupo de Joe, para saber qué necesita. No tengo dinero para darle a la gente, pero puedo ayudar a mi manera.”

Si Joe no tiene familiares sobrevivientes que puedan asumir la responsabilidad de su cuidado, el pequeñito irá a un orfanato en cuanto se ubique una organización apropiada que se dedique a ayudar a huérfanos. Va a estar bien. Es un sobreviviente.

Un trabajador de socorro

La cruda realidad llama a la puerta de los trabajadores de socorro en Haití. Y no podría ser más acertado en el caso de Steve McAndrew, trabajador de socorro de la Cruz Roja Americana, quien encabeza la operación de socorro mundial de la Cruz Roja en Haití.

“Estaba cruzando el estacionamiento cuando una voz me dijo: ‘Señor, ¿me puede ayudar?’. Le contesté: 'Lo siento mucho, pero esto no es un hospital'. Pegó un grito, y fue entonces que vi al bebé en sus brazos. Era pequeño, de unos cuatro o seis meses, y tenía un suero en su pierna. Echaba espuma por la boca y su pecho subía y bajaba agitadamente”, recuerda McAndrew.

“Llamé a dos de mis colegas médicos. Pusieron al bebé en la sombra y empezaron a examinarlo. Luego vino un cirujano y dijo que el niño tenía que ir al hospital rápido.

Tuvimos que actuar con resolución para despejar a docenas de coches y camiones que estaban en el camino. No esperábamos que nos llegara un niño gravemente enfermo”, explicó McAndrew.

Lo llevaron a toda velocidad al hospital de campaña de la Cruz Roja, donde lo recibió el Dr. Hossam Elsharkawi. El estado del bebé era tan crítico que necesitaba ventilación inmediata y lo llevaron con urgencia en helicóptero al USNS Comfort, un hospital flotante frente a la costa operado por el personal militar, donde tienen voluntarios de la Cruz Roja Americana que trabajan como intérpretes.

“No sabemos si sobrevivirá o no, pero está en el mejor lugar posible”, señaló Elsharkawi.

Una voluntaria local

Tessa tiene 22 años y tiene al mundo a sus pies. Acaba de graduarse de la universidad en Florida, donde estudió biología y salud pública. Un mes antes del terremoto, viajó a su tierra natal de Haití para descansar, buscar trabajo y considerar si se quedaría a vivir en su amada tierra.

Entonces su mundo dio un vuelco completo. Aunque su familia escapó la tragedia, no había lugar a dudas sobre adónde ir: la Cruz Roja. Su padre, el Dr. Guiteau Jean-Pierre, es miembro del comité ejecutivo de la Sociedad Nacional de la Cruz Roja Haitiana, así que a pocas horas de la catástrofe, Tessa (al igual que miles de otras personas), trabajaba de voluntaria.

Su experiencia y el hecho de que es trilingüe la hicieron candidata para trabajar en el hospital de campaña de la Cruz Roja en Delmas, una parte duramente azotada de la capital. La devastación que la rodea por todas partes y las historias desgarradoras que oye y vive a diario, la desmoronan.

“Ay Dios, amo tanto a este país”, dijo suspirando. “Pero me pregunto si alguna vez volverá la esperanza. Ahora mismo me pregunto si me quiero quedar aquí, si puedo criar hijos aquí. No sé. Es tan triste.”

Pero enseguida se vuelve a animar, sintiéndose segura porque sabe que está haciendo lo correcto, lo único que puede hacer para ayudar a los menos afortunados.

“Quizás vuelva la esperanza. Este es un gran país.”

Puedes ayudar a las víctimas de innumerables crisis que ocurren en el mundo todos los años, como el terremoto reciente en Haití, mediante una contribución monetaria al Fondo de Ayuda Internacional de la Cruz Roja Americana que ofrecerá socorro inmediato y apoyo a largo plazo a través de suministros, asistencia técnica y de otro tipo a quienes lo necesitan. La Cruz Roja Americana respeta la intención del donante. Si deseas destinar tu donativo a una determinada catástrofe, por favor indícalo al momento de donar. Envía tu donativo designado por correo a: American Red Cross, P.O. Box 37243, Washington, D.C. 20013 o a la Cruz Roja Americana de tu localidad. Para hacer un donativo al Fondo de Ayuda Internacional, llama al 1-800-733-2767 o al 1-800-257-7575, o visita www.cruzrojaamericana.org.

Acerca de la Cruz Roja Americana:

La Cruz Roja Americana ofrece refugio, alimento y apoyo emocional a víctimas de desastres; provee casi la mitad del suministro de sangre del país; enseña habilidades que salvan vidas; presta ayuda humanitaria internacional y brinda apoyo al personal militar y sus familiares. La Cruz Roja Americana es una entidad caritativa y no un organismo gubernamental; por lo tanto, depende de la labor de los voluntarios y la generosidad del público de los Estados Unidos para cumplir con su misión. Para obtener más información, por favor, visita www.cruzrojaamericana.org.