Los empleadores y el personal escolar tal vez necesiten comunicarse con los familiares o seres queridos. Asegúrese de actualizar los datos médicos y de contacto para que puedan ponerse en contacto en una emergencia.
Debido a la naturaleza delictiva de un ataque terrorista, habrá una fuerte presencia de autoridades policiales en el ámbito local, estatal y federal.
El personal y los recursos sanitarios y de salud mental en las comunidades afectadas tal vez estén sobrecargados.
La cobertura masiva de los medios de comunicación, el gran temor del público y las repercusiones internacionales pueden continuar por un período prolongado.
Es posible que se cierren los lugares de trabajo y las escuelas, y se impongan restricciones en los viajes nacionales e internacionales.
Usted y quienes vivan en su hogar quizás tengan que abandonar la zona, evitando caminos cerrados para su seguridad.
Las operaciones de limpieza luego de un desastre pueden durar varios meses.
Siga los consejos de los funcionarios de emergencia de su localidad.
Escuche la radio o la televisión para estar al tanto de las noticias e instrucciones a seguir.
Si el desastre ocurre cerca de usted, vea si hay heridos. Preste primeros auxilios y pida ayuda para quienes tengan heridas graves.
Si el desastre ocurre cerca de su casa mientras usted está allí, use una linterna para inspeccionar daños. No encienda fósforos o velas, ni encienda interruptores eléctricos. Verifique que no haya incendios, cosas que corran peligro de incendiarse ni otros peligros en el hogar. Huela para identificar escapes de gas, comenzando por el calentador del agua. Si siente olor a gas o sospecha que hay un escape, cierre la válvula de gas principal, abra las ventanas y saque a todos de la casa de inmediato.
Cierre o desconecte cualquier otro servicio público (electricidad, agua, teléfono) que esté dañado.
Encierre o amarre a los animales domésticos.
Llame al contacto de la familia y no vuelva a usar el teléfono de nuevo salvo que sea una emergencia que pone en peligro la vida de alguien.
Vea si sus vecinos están bien, en especial las personas de edad avanzada o con alguna discapacidad.
Si las autoridades locales le piden que abandone su hogar, tienen un buen motivo para hacerlo. Hágalo de inmediato. Escuche la radio y la televisión y siga las instrucciones de los funcionarios de emergencias de su localidad. Tenga en cuenta también estos simples consejos:
Use camisas o camisetas de mangas largas, pantalones largos y zapatos resistentes para protegerse lo más posible.
Lleve su equipo de suministros para desastres.
Lleve a los animales domésticos con usted; no los deje abandonados. Los refugios públicos no aceptan animales domésticos, así que vaya a la casa de un familiar o amigo, o busque un hotel que acepte animales.
Cierre las puertas de su casa.
Use las rutas de viaje que identifiquen las autoridades locales. No use atajos porque es posible que no pueda pasar por ciertas zonas o que éstas sean peligrosas.
Manténgase alejado de cables de electricidad caídos.
Las autoridades locales le darán la información más precisa sobre lo que pasa en su zona. Lo más seguro es escuchar la radio y televisión locales y seguir las instrucciones.
Si está seguro de que tiene tiempo:
Llame al contacto de la familia para avisar adónde va y cuándo espera llegar.
Desconecte el agua y la electricidad antes de irse, si se lo indican. Deje ABIERTA la llave de paso del gas natural a menos que los funcionarios locales le indiquen lo contrario. Tal vez necesite el gas para calentar su casa o para cocinar, y sólo un técnico puede restaurar el servicio en su casa una vez que lo apague. (En una situación de desastre pueden tardar semanas en mandar a un técnico.)
Preste atención a las noticias de la radio y televisión locales para tener la información más precisa de las autoridades gubernamentales y médicas responsables, a fin de saber lo que está pasando y las medidas que debe tomar.
Tal vez sea necesario que quienes hayan tenido contacto con un agente biológico o químico pasen por un procedimiento de descontaminación y reciban atención médica.
Los sitios Web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS) ofrecen más información sobre las formas de protegerse contra la exposición a peligros biológicos o químicos.
Oficina local de la Cruz Roja Americana: consulte las páginas amarillas o visite www.redcross.org para ubicar la oficina más cercana ingresando su código postal.
Departamentos de salud estatales y locales: consulte la sección de información gubernamental de su guía telefónica.
Si se encuentra con alguien herido, ponga en práctica los siguientes pasos de emergencia: Revisar-Llamar-Atender.
Revise el lugar para ver si es seguro acercarse. Luego revise a la víctima para saber si está consciente y si existen condiciones que ponen su vida en peligro. Alguien que tiene un problema de salud que pone su vida en peligro, como por ejemplo la falta de respiración o el sangrado grave, requiere atención inmediata de un socorrista capacitado y puede necesitar tratamiento médico profesional.
Llame o pida a alguien que llame al 9-1-1 para solicitar ayuda.
Hay algunas medidas que puede tomar para atender a alguien que está herido pero cuya vida no está en peligro. El riesgo de contraer una enfermedad al prestar primeros auxilios es muy bajo. Sin embargo, tome las siguientes medidas para reducir el riesgo aun más:
Evite el contacto directo con sangre y otros líquidos corporales.
Use equipo de protección, como por ejemplo guantes desechables y barreras de respiración de salvamento.
Lávese bien las manos con agua y jabón inmediatamente después de atender al herido.
Es importante estar preparado para una emergencia y saber cómo dar atención de emergencia.
Revise la respiración y el pulso.
Si la víctima no respira y no tiene pulso, dé reanimación cardiopulmonar y respiración de salvamento. Antes de comenzar, asegúrese de que las vías respiratorias no estén obstruidas y, si lo están, despéjelas. Si dispone de un desfibrilador externo automatizado (DEA o AED, por sus siglas en inglés), siga las instrucciones para su uso.
Si la víctima tiene pulso pero no respira, revise las vías respiratorias para ver si están obstruidas y, si lo están, despéjelas. Si están despejadas, inicie la respiración de salvamento.
Controle el sangrado.
Cubra la herida con un apósito, y presione firmemente contra la herida (haciendo presión directa).
Eleve la parte lesionada por encima del nivel del corazón, pero sólo si cree que no hay ningún hueso roto.
Cubra el apósito enrollándolo con una venda.
Si el sangrado no cesa:
Aplique más apósitos y vendas.
Presione la arteria contra el hueso en un punto de presión.
Dé atención para estado de shock.
Procure que la víctima no tenga demasiado frío o calor.
Elévele las piernas unas 12 pulgadas (sólo si cree que no tiene huesos rotos).
No le dé comida ni bebida a la víctima.
Dé atención para quemaduras.
Detenga la quemadura enfriando la zona con grandes cantidades de agua fresca.
Cubra la quemadura con un apósito seco y estéril.
Dé atención para lesiones de músculos, huesos y articulaciones.
No mueva la parte lesionada.
Coloque hielo o una compresa helada para controlar la hinchazón y aliviar el dolor.
Evite cualquier movimiento o actividad que cause dolor.
Si tiene que mover a la víctima porque el lugar se vuelve peligroso, trate de inmovilizar la parte lesionada.