Ricardo Robles es uno de los instructores certificados de la Cruz Roja Americana.
«La realidad es que todo comenzó cuando mi esposa quedó embarazada de mi niña. En ese momento me percaté que en Puerto Rico se necesitaba más adiestramientos relacionados a salvar vidas», recordó Ricardo Robles. Ese interés lo motivó a convertirse en instructor de la Cruz Roja Americana y a fundar su propia compañía, Save a Life International Corp.
Casi veinteitres años después de ese momento, hoy día su hija cursa su residencia en pediatría en Washington D.C. y más de 50,000 personas se han adiestrado con Save a Life en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y otros cursos de salud y seguridad en toda la isla.
Para este residente de Bayamón, utilizar el conocimiento adquirido de RCP en una persona cercana durante un momento crítico puede marcar la diferencia. «Contar con la capacitación de RCP, te da los conocimientos, destrezas y la seguridad necesaria para salvarle la vida a un hijo/a, un padre, una madre, un amigo o un compañero de trabajo», comentó Ricardo.
Con el apoyo de alrededor de 12 instructores, estos profesionales ofrecen cursos dirigidos tanto a profesionales de la salud como al público general. Algunas de los cursos son: Primeros Auxilios, uso del Desfibrilador Externo Automatizado, Administración de Oxígeno, Patógenos Sanguíneos y Basic Life Support o Soporte de Apoyo Vital, entre otros.
«Prepararse para una emergencia es responsabilidad de todos. Un curso de RCP te prepara para esos momentos cruciales donde puedes hacer la diferencia entre la vida y la muerte», puntualizó el también paramédico.
CAPACITACIONES ADQUIRIDAS EN LOS CURSOS DE LA CRUZ ROJA
A través del curso de RCP, los participantes adquieren destrezas para:
«La mayoría de los participantes quedan muy satisfechos con el programa y repiten el adiestramiento. El formato es llevadero y fácil de entender, las personas terminan sintiendo más confianza para actuar ante una emergencia», afirmó Ricardo.
Aunque ha adiestrado a miles de personas, Ricardo exhorta a que las personas se interesen en inscribirse por su deseo personal. «En Puerto Rico, la mayoría de las personas asisten al curso por requisitos del trabajo; desde profesionales de la salud como voluntarios de organizaciones, brigadas de respuesta y otros. No obstante, todos deben adiestrarse en un curso de la Cruz Roja, ya que hace la diferencia cuando los segundos y minutos cuentan», finalizó.
SERVICIO DE COMUNICACIÓN DURANTE SU SERVICIO MILITAR
Ricardo es veterano de la Marina de los Estados Unidos, condecorado de combate y estuvo activo en Kuwait durante la Guerra del Golfo Pérsico a inicios de la década de 1990. Durante su servicio en el Medio Oriente, su mamá utilizó los servicios de la Cruz Roja para conocer sobre su bienestar, ya que no sabía de él. «La Cruz Roja fue sumamente eficiente en comunicarse y dejarle saber a mi mamá que estaba bien», recordó el veterano. Su vínculo de la Cruz Roja continúa vivo a través de los talleres y cursos que imparte en la comunidad.
LA CAPACITACIÓN SALVA VIDAS
Solo alrededor del 40 % de las personas que sufren un paro cardiaco fuera del hospital reciben RCP por parte de alguien cercano antes de que llegue la ayuda. Contar con los conocimientos necesarios puede triplicar las posibilidades de sobrevivencia a un paro cardiaco.
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