A medida que las temperaturas extremas siguen afectando a comunidades de todo Estados Unidos, cobra cada vez más importancia comprender los riesgos asociados con la exposición prolongada al calor. La Cruz Roja Americana trabaja para hacer frente a esta situación mediante iniciativas como «Caminatas frente al calor», creadas para llevar información y recursos directamente a las comunidades antes de que el calor se vuelva potencialmente mortal.
Para Jacqui Bassermann, empleada de la Cruz Roja y defensora de la seguridad ante el calor extremo, la preparación ante el calor no es solo un tema profesional, sino también profundamente personal.
«El calor extremo es la principal causa de muertes relacionadas con el clima en Estados Unidos, más que todos los demás desastres combinados», afirmó Bassermann. «No se trata solo de “salir de casa, si hace calor, tomas agua, te mantienes fresco y vuelves a casa”. Hay muchísimos factores y riesgos que se acumulan y hacen que el calor extremo sea una situación tan peligrosa».
Bassermann se dedica a educar a las comunidades sobre los peligros muy reales del calor extremo, en especial a quienes quizá no reconozcan su propia vulnerabilidad.
Las personas mayores, los niños pequeños y quienes tienen afecciones de salud subyacentes enfrentan riesgos significativamente mayores durante episodios de calor. Incluso quienes no saben que tienen una afección pueden verse afectados, ya que el calor puede agravar rápidamente problemas de salud ocultos.
Su comprensión de esos riesgos se hizo especialmente evidente durante sus propios embarazos.
«Me considero muy afortunada en la vida. Antes de quedar embarazada, no tenía ningún problema de salud ni una situación socioeconómica que me ubicara en categorías de riesgo, más allá de lo que vive el público general ante fenómenos meteorológicos extremos», afirmó. «Sin embargo, mis tres embarazos se consideraron de alto riesgo, además de la vulnerabilidad que implica estar embarazada en verano sin sistemas de enfriamiento constantes».
Durante esos embarazos, Bassermann vivió en carne propia cómo el acceso limitado a la refrigeración puede volverse peligroso durante episodios de calor extremo.
«Durante esos veranos hubo tormentas que provocaron cortes de electricidad en mi casa en varias ocasiones. En otra ocasión, los sistemas de climatización de mi edificio de apartamentos no funcionaron durante toda la temporada. En el hospital donde di a luz a mi primer hijo, el aire acondicionado dejó de funcionar en toda el área de trabajo de parto durante casi un día entero», afirmó.
Esas experiencias transformaron la manera en que veía la seguridad ante el calor y la responsabilidad comunitaria.
«Todo esto ocurrió en una zona donde normalmente no se registran temperaturas máximas extremadamente altas, así que me hizo darme cuenta de que cualquiera, en cualquier lugar, puede verse afectado por los peligros del calor extremo», afirmó Bassermann. «Todas las personas deberían saber cómo tomar las medidas necesarias para proteger su salud: mantenerse hidratadas, mantenerse frescas y mantenerse conectadas».
En respuesta a la creciente preocupación, la Cruz Roja Americana lanzó «Caminatas frente al calor», una iniciativa comunitaria liderada por la Región de Arizona y Nuevo México, ya que Arizona es uno de los estados más afectados por las temperaturas extremas. En lugares como Arizona, las consecuencias del calor extremo pueden intensificarse rápidamente. El objetivo de las «Caminatas frente al calor» de la Cruz Roja es vincularse de forma proactiva con las poblaciones vulnerables antes de que ocurran emergencias.
«Reconocimos una necesidad creciente en nuestras comunidades de llegar a las personas especialmente vulnerables al calor extremo», afirmó Edgar Olivo, ejecutivo regional de la Cruz Roja Americana en la Región de Arizona y Nuevo México y uno de los principales líderes detrás de la iniciativa «Caminatas frente al calor». Para muchas familias, personas mayores y quienes no cuentan con acceso confiable a la refrigeración, el calor extremo puede volverse peligroso con rapidez. Estas caminatas consisten en acercarse a las personas donde están, compartir información que salva vidas y ayudar a que nadie se sienta olvidado durante los meses más calurosos del año. Durante las «Caminatas frente al calor», voluntarios de la Cruz Roja llegan directamente a las comunidades y van de puerta en puerta para ver cómo están las personas, ofrecer recursos y brindar educación sobre cómo mantenerse a salvo durante periodos de calor extremo.
«Saber que hay comunidades que se ven afectadas por el calor extremo todos los días durante los meses más cálidos me conmovió profundamente», afirmó Bassermann. «Me motivó a ver cómo están y a hacerme presente no solo para esta comunidad, sino también como recordatorio para la mía. Mantenerse conectado puede salvar una vida».
A medida que la Cruz Roja continúa ampliando sus esfuerzos de preparación ante el calor, Bassermann espera que el mensaje vaya más allá de las situaciones de emergencia y se convierta en parte de la vida cotidiana, y que anime a las personas a tratar el calor extremo como una seria amenaza para la salud pública y a ver cómo están unas con otras para reconocer los riesgos a tiempo. Para obtener más información sobre el calor extremo y cómo puede protegerse a usted y a los demás, visite CruzRojaAmericana.org/cuidado-con-el-calor.
Acerca de la Cruz Roja Americana
La Cruz Roja Americana alberga, alimenta y ofrece apoyo emocional a las víctimas de desastres, suministra alrededor del 40 % de la sangre en el país, enseña habilidades que salvan vidas, distribuye ayuda humanitaria internacional y apoya a los miembros de las fuerzas armadas y sus familias. La Cruz Roja es una organización sin fines de lucro que depende de los voluntarios y de la generosidad del pueblo estadounidense para cumplir su misión. Para obtener más información, visite redcross.org o CruzRojaAmericana.org, o síganos en las redes sociales.
Apoya todas las necesidades humanitarias urgentes de la Cruz Roja Americana.
Encuentre una campaña y programe una cita para donar sangre hoy. Llame al 1-800-REDCROSS para donar o use el enlace para Encontrar una campaña (Find a Drive).
Tome una clase y esté listo para responder si surge una emergencia. Llame al 1-800-REDCROSS registrarse o use el enlace Encontrar una clase (Find a Class).