En una cálida tarde en San Diego, la pista de baile de Gossip Grill tiene un aire distinto. Donde normalmente hay música, luces de neón y personas bailando en la pista, hoy hay sillones para donar sangre. El espíritu de Gossip sigue intacto: un espacio acogedor, inclusivo y lleno de orgullo LGBTQ+, ahora también unido por un propósito común.
Detrás de todo esto está Moe Girton.
«Soy madre de dos perros, esposa, dueña de un bar, amante de las motocicletas y una feminista de cuidado», dice Girton entre risas. También es una orgullosa donante de sangre y el motor detrás de uno de los programas de campañas de donación más innovadores y centrados en la comunidad de San Diego.
Desde hace casi 17 años, Girton dirige Gossip Grill, uno de los últimos espacios queer en Estados Unidos dirigidos principalmente a mujeres y el único club nocturno lésbico de California. Desde su apertura en 2009, Gossip Grill se ha convertido en mucho más que un lugar para tomar algo; es un espacio seguro construido en torno a un valor que Girton repite constantemente: la comunidad.
«No somos solo un bar», afirma. «Nos cuidamos mutuamente».
Ese principio se refleja en cada detalle. Gossip Grill cuenta con un menú de cócteles sin alcohol más amplio que su carta de bebidas alcohólicas, dejando claro que no hace falta beber para sentirse parte de la comunidad. La gente acude por la comida, los espectáculos drag, el baile o simplemente para sentirse segura siendo quien es. Y varias veces al año, también viene para arremangarse y donar sangre.
Dar el paso cuando más importa
Mucho antes de los cambios en los criterios de elegibilidad para donar sangre, las políticas federales restrictivas excluían en gran medida a los hombres gay y bisexuales de donar sangre. Durante ese tiempo, las comunidades lésbicas de todo el país se movilizaron para apoyar la necesidad urgente de sangre. Es un legado que Girton se toma muy en serio.
«Las reglas para que los hombres de nuestra comunidad pudieran donar sangre siempre fueron muy restrictivas», explica. «Las lesbianas respondieron a esa necesidad».
Inspirada por las históricas Blood Sisters de San Diego —un grupo de activistas lesbianas que donaban sangre y acompañaban a hombres gay durante los años más duros de la crisis del sida en la década de 1980—, Girton hizo una promesa cuando abrió Gossip Grill: mientras los hombres gay no pudieran donar sangre, su bar organizaría campañas de donación para la comunidad.
Girton conoció la historia de las Blood Sisters gracias a su amiga Susan, una pionera que contribuyó a poner en marcha la primera AIDS Walk (Caminata contra el Sida) de San Diego y fundó el primer centro de cuidados paliativos de la región para hombres gay con sida.
«La comunidad lesbiana en aquel entonces decía: “No vamos a dejar que mueran. Son nuestra familia”», recuerda Girton. «No lo hicieron para recibir reconocimiento. Lo hicieron porque era necesario».
Ese espíritu sigue vivo en Gossip Grill.
Del temor a las agujas al orgullo de marcar la diferencia: sumando donaciones
Gossip Grill organizó su primera campaña de donación de sangre hace ocho años. Ese mismo día, Girton donó por primera vez, superando su miedo a las agujas en su propio bar. Desde entonces, aquella primera campaña dio paso a una tradición que hoy se celebra cada dos meses.
Hasta la fecha, Gossip Grill ha registrado más de 230 donaciones y casi la mitad provienen de personas que donaban por primera vez.
«Eso es lo que más me impresiona», dice Girton. «Imagina cuántas vidas se han visto beneficiadas».
Estas campañas están pensadas para romper con lo convencional. Bajo las luces de la pista, las personas donan sangre inmersas en la energía característica de un espacio nocturno LGBTQ+. Después, se reúnen en el patio para compartir una comida, unas risas y la bebida de su elección.
«Donas sangre y luego te quedas a pasar el rato», explica Girton. «No se siente como algo fuera de lo común. Es una experiencia agradable y divertida».
Algunos de los momentos más emotivos llegan al ver cómo miembros de su propio equipo —muchos de ellos menores de 30 años y que nunca antes habían donado— se animan a dar el paso.
«Requiere mucha orientación», admite. «Pero una vez que lo hacen, una vez que descubren que pueden hacerlo, casi siempre quieren volver a donar. Se trata de darles la confianza necesaria».
Un paso hacia la inclusión y el avance colectivo
En 2023, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) actualizó los criterios de elegibilidad para donar sangre y eliminó las preguntas basadas en la orientación sexual. Este cambio permitió que muchas más personas del colectivo LGBTQ+, incluidos los hombres gay y bisexuales, pudieran donar. Para Girton, fue un avance largamente esperado, aunque no el final del camino.
«Siempre dijimos que no dejaríamos de organizar campañas de donación de sangre hasta que hubiera un cambio», afirma. «Ahora que ese cambio ha llegado, seguimos adelante».
Hoy, Gossip Grill difunde sus campañas de donación de sangre entre la comunidad LGBTQ+ y sus aliados, así como entre el público en general, con el mensaje de que todas las personas son bienvenidas.
«Ahora la clave está en informar», dice Girton. «Puedes donar. Ven y comprueba si cumples los requisitos».
Ahora, las campañas reúnen a lesbianas que antes donaban en lugar de quienes no podían hacerlo en aquel momento, junto a hombres gay y bisexuales que donan por primera vez, todos unidos por un mismo espíritu de comunidad y apoyo mutuo.
Y, en ocasiones, el impacto de esa comunidad cobra un significado muy personal. Hace unos años, Susan, amiga de Girton, estuvo a punto de morir y necesitó varias transfusiones de sangre.
«Susan me dijo: “Llevo años donando sangre en Gossip y ahora soy yo quien la necesita”», recuerda Girton. «Fue como cerrar el círculo».
Marcar la diferencia juntos
Para Girton, continuar el legado de las Blood Sisters no tiene que ver con visibilidad ni con imagen, sino con acción constante allí donde haya una necesidad.
«Defendemos a las mujeres, a las personas trans y a las comunidades de raza negra y racializadas», afirma. «Donde haya una necesidad, ahí queremos estar».
Para Girton, el cuidado de la comunidad va mucho más allá de la donación de sangre. Durante su adolescencia completó la formación como salvavidas de la Cruz Roja y, actualmente, como propietaria de un bar, se asegura de que su equipo reciba capacitación en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar (RCP) impartida por la Cruz Roja, con el objetivo de garantizar la seguridad de la comunidad ante posibles lesiones o emergencias.
Si tuviera un mensaje para quienes están considerando donar sangre, sería sencillo:
«Simplemente hazlo», dice Girton. «Imagínate salvar una vida. Si algún día necesitas sangre, estará ahí porque alguien decidió dar el paso».
En Gossip Grill, sumarse a esa iniciativa se ha convertido en una tradición: una donación, una pista de baile y una comunidad a la vez.
Para obtener más información sobre la donación de sangre y la comunidad LGBTQ+, visite RedCrossBlood.org/LGBTQ (en inglés).
Acerca de la Cruz Roja Americana
La Cruz Roja Americana alberga, alimenta y ofrece apoyo emocional a las víctimas de desastres, suministra alrededor del 40 % de la sangre en el país, enseña habilidades que salvan vidas, distribuye ayuda humanitaria internacional y apoya a los miembros de las fuerzas armadas y sus familias. La Cruz Roja es una organización sin fines de lucro que depende de los voluntarios y de la generosidad del pueblo estadounidense para cumplir su misión. Para obtener más información, visite redcross.org o CruzRojaAmericana.org, o síganos en las redes sociales.
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