La Dra. Monique Rainford la había atendido durante años. Era joven, tenía un futuro prometedor y vivía con enfermedad de células falciformes tipo SC (por sus siglas en inglés), una forma menos grave de la enfermedad que la mayoría considera manejable. Un día, llegó al consultorio de obstetricia de la Dra. Rainford con una noticia que lo cambió todo: iba a ser madre.
Ella también sabía lo que eso significaba. Para darse a sí misma y a su bebé la mejor oportunidad, tendría que trasladar su atención a un hospital universitario con un especialista en medicina materno-fetal. Fue una decisión cuidadosa e informada, del tipo que las mujeres afrodescendientes con embarazos de alto riesgo suelen tener que tomar mientras atraviesan sistemas de salud que les exigen defenderse por sí mismas.
La Dra. Rainford conocía bien al especialista. Sabía que su paciente estaba en buenas manos. Meses después, su colega la llamó con una noticia devastadora. El bebé nació sano. Pero, a los pocos días del parto, la madre desarrolló neumonía y no sobrevivió.
«Siempre recordaré cuando me dijo que estaba embarazada y su decisión de transferirse», dice la Dra. Rainford, ginecóloga y obstetra, profesora adjunta de la Facultad de Medicina de Yale, directora ejecutiva y cofundadora de Enrich Health, y autora de «Pregnant While Black: Advancing Justice for Maternal Health in America». «Nunca volví a verla con vida».
Esa pérdida y el recorrido de una amiga cercana que también vivía con enfermedad de células falciformes fueron la inspiración para un capítulo del libro de la Dra. Rainford, y su memoria sigue muy presente en su mente mientras continúa su camino de décadas en la lucha por cambiar los resultados para las madres.
«Mi objetivo principal es mejorar la realidad de las mujeres durante su etapa perinatal, especialmente las mujeres afrodescendientes que han sido abandonadas por el sistema durante demasiado tiempo», dice la Dra. Rainford. «[Merecen] embarazos más seguros y saludables, bebés más sanos y mejores experiencias».
Lo que revelan los números y lo que no
Este abril se conmemora el Mes Nacional de la Salud de las Minorías y el décimo aniversario de la Semana de la Salud Materna de las Mujeres Negras, un hito que refleja cuánto ha avanzado el movimiento y cuánto le falta aún a Estados Unidos.
Las cifras son alarmantes y, según datos recientes, están empeorando. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) informaron recientemente que las tasas de mortalidad materna han aumentado en las mujeres afrodescendientes (8 %) y en las mujeres que son hispanas (casi 9 %), en comparación con los niveles previos a la pandemia, incluso cuando las tasas en las mujeres de raza blanca y asiáticas disminuyeron aproximadamente un 7 %. Las mujeres afrodescendientes siguen teniendo más de tres veces más probabilidades de morir por complicaciones relacionadas con el embarazo que las mujeres de otros grupos raciales y étnicos.
«Esto muestra claramente que el sistema sigue roto y que el sistema actual no funciona para todas las mujeres, como nunca lo ha hecho», afirma la Dra. Rainford.
Pero los datos solo cuentan una parte de la historia. La Dra. Rainford, quien creció en Jamaica, aporta una perspectiva que hace imposible explicar la disparidad. Las mujeres afrodescendientes en Estados Unidos tienen resultados significativamente peores que las mujeres nacidas en África o en el Caribe, aun compartiendo ascendencia africana. La diferencia no es genética. Son los determinantes sociales de la salud, la experiencia de vida de ser afrodescendiente en Estados Unidos y el impacto acumulado que pueden tener los prejuicios, la desestimación y la inequidad sistémica en el cuerpo de una mujer que ya está haciendo el trabajo extraordinario de dar vida.
«Esto puede verse cuando un profesional de la salud, aunque tenga buenas intenciones, asume prematuramente que los síntomas que siente la paciente son normales y no hace la evaluación adecuada», dice la Dra. Rainford. «Esto puede tener consecuencias mortales».
Cuando la vida de una madre depende de la sangre
Entre las consecuencias más urgentes se encuentra la hemorragia posparto, un sangrado grave después del parto. Afecta a una de cada veinte mujeres y es responsable de más del 25 % de todas las muertes maternas a nivel mundial. Puede agravarse sin previo aviso. Cuando sucede, las transfusiones de sangre pueden marcar la diferencia entre que una madre vuelva a casa con su familia o que una familia vuelva a casa sin ella.
Para las mujeres afrodescendientes que viven con enfermedad de células falciformes o tienen rasgo de células falciformes, lo que está en juego es aún mayor. Las investigaciones relacionan la enfermedad de células falciformes con tasas más altas de morbilidad materna grave, incluidos mayores índices de muerte fetal, infección y hemorragia. Cuando una madre ya enfrenta un embarazo de alto riesgo y el sistema a su alrededor tarda en escucharla, hay muy poco margen para pasar por alto señales o retrasar la atención médica.
«La responsabilidad no debería recaer únicamente en los profesionales de la salud, que al final son personas», afirma la Dra. Rainford, «sino en sistemas más amplios, para que existan más medidas de apoyo tanto para las pacientes como para los profesionales que las atienden».
Las personas donantes de sangre y la misión de la Cruz Roja Americana desempeñan un papel fundamental en ese sistema más amplio. Un solo episodio de hemorragia puede requerir docenas de unidades de sangre. En una emergencia, los hospitales dependen de la sangre del tipo O, que puede administrarse a casi cualquier paciente. Cabe destacar que el 57 % de las personas hispanas y el 51 % de las personas afrodescendientes tienen sangre tipo O, lo que hace que estas comunidades sean especialmente fundamentales para garantizar que haya sangre que salva vidas disponible cuando las madres más la necesitan.
Un llamado a apoyar a las madres
Las madres son resilientes, poderosas y merecen un sistema de salud que respete su dignidad humana. Sin embargo, la resiliencia y la dignidad no garantizan la supervivencia; el verdadero progreso exige un cambio sistémico.
«El progreso se vería en una disminución de la mortalidad materna en este país para las mujeres, independientemente de su raza y origen étnico, y en un cierre de la brecha de desigualdad», afirma la Dra. Rainford. «El embarazo es una etapa vulnerable. No creo que toda la labor de defensa deba recaer sobre la propia mujer embarazada. Como comunidad, deberíamos apoyarlas».
Su orientaci00f3n para las mujeres afrodescendientes es igual de directa: busquen un consultorio o equipo médico que las apoye antes de quedar embarazadas, lleven a alguien de confianza a las citas, hagan preguntas, manténganse informadas sobre su atención médica y suelten el peso de cargar con todo a solas.
Este abril, cuando la Semana de la Salud Materna de las Mujeres Negras cumple una década de defensa, la Cruz Roja honra a las madres, el personal clínico y los defensores que siguen luchando, y recuerda a los donantes que cumplen con los requisitos que el acto de solidaridad más simple para las madres en crisis puede ser el que más vidas salva: donar sangre.
Sea parte de una tribu que salva vidas
Durante el Mes Nacional de la Salud de las Minorías y la Semana de la Salud Materna de las Mujeres Negras, del 11 al 17 de abril, done sangre en honor a las madres que podrían necesitarlo más. Use la aplicación Blood Donor (en inglés) de la Cruz Roja Americana, visite RedCrossBlood.org/espanol o llame al 1-800-RED CROSS (1-800-733-2767) para programar una cita para donar sangre, plaquetas o plasma.
Como agradecimiento, las personas donantes que donen del 30 de marzo al 12 de abril de 2026 recibirán una camiseta exclusiva de la Cruz Roja y Life is Good®, hasta agotar existencias. Quienes vengan entre el 13 y el 30 de abril de 2026 recibirán una tarjeta de regalo de $15 para el comercio que elijan. Para más detalles, visite RedCrossBlood.org/espanol/donar-sangre/eventos/tarjeta-de-regalo-de-por-donar-sangre.
La Dra. Monique Rainford es ginecóloga y obstetra, profesora adjunta de la Facultad de Medicina de Yale, directora ejecutiva y cofundadora de Enrich Health, y autora de «Pregnant While Black: Advancing Justice for Maternal Health in America».
Acerca de la Cruz Roja Americana
La Cruz Roja Americana alberga, alimenta y ofrece apoyo emocional a las víctimas de desastres, suministra alrededor del 40 % de la sangre en el país, enseña habilidades que salvan vidas, distribuye ayuda humanitaria internacional y apoya a los miembros de las fuerzas armadas y sus familias. La Cruz Roja es una organización sin fines de lucro que depende de los voluntarios y de la generosidad del pueblo estadounidense para cumplir su misión. Para obtener más información, visite redcross.org o CruzRojaAmericana.org, o síganos en las redes sociales.
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