Para algunas personas en muchas comunidades de color, el agua siempre se ha visto diferente. Lo que debería ser un lugar de alegría, alivio y recuerdos entrañables con demasiada frecuencia se convierte en una tragedia prevenible, que se cobra más de 4 000 vidas al año en Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Abril es el Mes Nacional de la Salud de las Minorías, un momento para crear conciencia sobre las desigualdades en salud en comunidades diversas e impulsar acciones significativas. El ahogamiento es una de esas desigualdades. Detrás de cada cifra hay una familia, una comunidad y una vida que se pierde demasiado pronto por una crisis de salud pública que afecta de manera desproporcionada a las comunidades de personas de color y ocurre con una frecuencia que exige atención urgente y acción colectiva.
En las personas de raza negra menores de 30 años, las tasas de ahogamiento son 1.5 veces más altas que en las personas de raza blanca de la misma edad. En las personas indígenas americanas y nativas de Alaska menores de 30 años, las tasas de ahogamiento son 2 veces más altas que en las personas de raza blanca de la misma edad. Esto no se debe a la geografía ni al azar. Son efectos multigeneracionales de comunidades a las que durante mucho tiempo se les negó un acceso equitativo a piscinas, clases de natación y educación sobre seguridad en el agua.
«El ahogamiento no es solo un tema de seguridad en verano; es un problema de salud pública prevenible, arraigado en la segregación histórica y en las barreras sistémicas para acceder a piscinas y a la educación acuática», afirmó la Dra. Angela K. Beale-Tawfeeq, profesora asociada de Rowan University y miembro del Consejo Asesor Científico de la Cruz Roja Americana. «El Mes Nacional de la Salud de las Minorías nos desafía a actuar: eliminar estas barreras, apoyar soluciones comunitarias y ampliar el acceso de todas las personas a una educación sobre seguridad en el agua que salva vidas».
El lado profundo de la historia
Décadas de piscinas segregadas por motivos raciales, programas acuáticos con financiamiento insuficiente en distritos escolares con pocos recursos y barreras geográficas para acceder a instalaciones seguras para nadar se han acumulado a lo largo de generaciones.
Cuando los padres tienen habilidades de natación limitadas o nulas, es estadísticamente poco probable que sus hijos también desarrollen habilidades sólidas, un ciclo que afecta al 78 % de los niños de raza negra, al 62 % de los niños de origen hispano y al 67 % de los niños de raza blanca.
Cambiar el rumbo
La prevención del ahogamiento ha sido parte de la misión de la Cruz Roja Americana desde hace más de 100 años. Ese compromiso siempre ha estado arraigado en aliviar el sufrimiento humano y en la convicción de que la seguridad en el agua no es un privilegio, sino un derecho para todas las personas. Y los datos sobre quiénes se ahogan con mayor frecuencia y por qué exigen que este trabajo sea más intencional y colaborativo.
Desde el lanzamiento de la Campaña Acuática del Centenario en 2014, la Cruz Roja Americana ha ofrecido casi 1.5 millones de clases de natación a niños y adultos, y ha capacitado a más de 3 000 salvavidas y gerentes de salvavidas en comunidades de todo el país, priorizando a aquellas con mayor necesidad y menos recursos.
Construir puentes mediante alianzas
Para combatir las desigualdades en ahogamientos y avanzar hacia la equidad en la natación, la Cruz Roja Americana trabaja junto con una red en crecimiento de organizaciones comunitarias de confianza, entre ellas los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Boys & Girls Clubs, YMCA, Diversity in Aquatics y USA Swimming Foundation, para ofrecer educación sobre seguridad en el agua y reducir los riesgos de ahogamiento en todo el país. Estas alianzas se enfocan en la capacitación de salvavidas y en la implementación de programas «Aprenda a nadar» para todas las edades y niveles, desde bebés hasta adultos, que abarcan los fundamentos de la seguridad en el agua, los estilos básicos y técnicas avanzadas en comunidades desatendidas.
La Cruz Roja Americana también amplía su alcance mediante fondos de subvenciones y programas de seguridad para nadar, al apoyar iniciativas lideradas por las comunidades y adaptadas a su realidad. Entre ellas están el programa nacional JJ Swims de Jack and Jill of America y la iniciativa Swim 1922 de Sigma Gamma Rho Sorority, Inc., ambos comprometidos con que cada niño, sin importar su origen étnico o código postal, crezca sabiendo cómo mantenerse a salvo en el agua.
Más que un mensaje, es una misión
El Mes Nacional de la Salud de las Minorías es un recordatorio de que la equidad en salud requiere tanto conciencia como acción. Únase a la Cruz Roja Americana para llevar educación sobre seguridad en el agua, recursos y habilidades que salvan vidas a las comunidades que más lo necesitan. Para encontrar una clase «Aprenda a nadar» de la Cruz Roja Americana, visite https://www.redcross.org/take-a-class/swimming.
Acerca de la Cruz Roja Americana
La Cruz Roja Americana alberga, alimenta y ofrece apoyo emocional a las víctimas de desastres, suministra alrededor del 40 % de la sangre en el país, enseña habilidades que salvan vidas, distribuye ayuda humanitaria internacional y apoya a los miembros de las fuerzas armadas y sus familias. La Cruz Roja es una organización sin fines de lucro que depende de los voluntarios y de la generosidad del pueblo estadounidense para cumplir su misión. Para obtener más información, visite redcross.org o CruzRojaAmericana.org, o síganos en las redes sociales.
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